
“Cuando tu bebe llora: 10 reglas para tranquilizar a bebes inquietos y a sus padres” es el nuevo libro de Deborah Jackson, de quien ya conocimos “Mamá y bebé: la sabiduría secreta del embarazo, el nacimiento y la maternidad” y otras obras que son grandes éxitos de ventas.
Con este libro la autora aporta una cuota de tranquilidad y serena sabiduría frente a un problema que tienen consecuencias más graves de lo que se puede suponer: los bebés llorones.
No es un libro más sobre la crianza de los hijos sino que, con una mirada de comprensión y apoyo hacia los padres, enseña a recuperar la autoconfianza, relajarse y aprender a conocer a esa criaturita que llora sin consuelo angustiando a todo el mundo.
Sus “10 reglas para tranquilizar a bebes inquietos y a sus padres” son ante todo sólidos consejos para restaurar la armonía familiar partiendo de ayudar a los padres, en primer lugar, a identificar las causas del llanto del bebé, descubrir sus señales secretas, cómo enfrentar el descontrol y las situaciones a las que lleva un bebé llorón.
Es que aunque parezca relativamente sencillo, no siempre es muy fácil darse cuenta por qué llora el bebé y menos aún, algunas veces, consolarlo para que deje de hacerlo. Los especialistas nos dicen que detrás del llanto del bebé siempre hay una necesidad o un deseo sin satisfacer aunque también los bebés se sirven del llanto para descargar tensiones que puedan haber acumulado.
Las posibles causas “normales” de llanto, es decir, descartando dolor o enfermedad, pueden ser el hambre o las ganas de succionar; frío o calor; la incomodidad que puede causar una prenda demasiado ajustada o un pliegue; tener el pañal mojado o sucio, peor todavía si tiene alguna irritación de la piel en la zona del pañal; sueño. Otros bebés lloran si se sienten solos o reciben excesivos estímulos desde el exterior.
La mayoría de los padres aprenden rápidamente a reconocer las causas del llanto por medio de distintas señales que envía el bebé junto con las lágrimas; lo normal es que un bebé llore entre una y tres horas diarias durante los primeros tres meses.
Frente a un llanto desconsolado se pueden intentar algunas estrategias, como atenderlo rápidamente, asegurarse de que no tenga hambre ni frío y se encuentre limpio y seco, hacerle algunos mimos, descartar dolores o enfermedad, o algún problema pasajero como gases.
Una de las primeras cosas que debemos saber es que no por casualidad el llanto del bebé es tan inquietante; Madre Naturaleza se asegura de esa manera, que los adultos acudan rápidamente al sostenimiento de la especie.
Lo principal será mantener la calma, relajarse y buscar distintos métodos, siempre con una actitud comunicativa y tranquila. Esto es lo que nos transmite Deborah Jackson con sus diez reglas que se pueden sintetizar de esta manera:
- Relajarse
- Convertirse en un experto
- Dejar que el bebé participe
- Aprender a contener las lágrimas
- Aumentar el calor
- Dejar que empiece la diversión
- ¡Ser generoso!
- Aprender a sucumbir ante un buen sueño
- Aprender a llevar bien al bebé
- Tapizar el alma.
De manera que si eres el padre o madre de una criaturita que insiste en ejercer su derecho a sus tres o más horas diarias de llanto, todas juntas y a máxima potencia… ¡Este libro es para ti!
